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Marruecos
tiene la luz en cada sombra,
en cada tarro de especias carmesíes y
ocres, en sus dunas de canela y flores de menta.
Sus tierras subliman los sentidos, los voltean e intercambian porque
allí se encuentra
la vida al desnudo y el azul es más azul.
Visitarlo es sumirse en una rotunda polifonía
de zocos, de cantos
bereber, de charlas con té bajo sus arcos de herradura
frente
al Atlántico, bajo la cordillera del Atlas que resiste
solitaria al avance del desierto.
Los placeres
comunes se esconden en tiendas abigarradas y
polvorientas, en los hammam que contienen las
estrellas en sus techos y en las medinas llenas de humo a media noche. Allí, en el interior de esas casas blancas y de color arena, nació la hospitalidad
que después se tradujo al resto de las lenguas del
mundo. Ssalamu ‘lekum es la llave de entrada al arte de Marraquech, a la vida de Rabat, los atardeceres de
Essaouira, las callejuelas de Fez –Patrimonio de la
Humanidad- y a esa Casablanca de Rick y Renault
en
la que la guerra unió a dos amantes proscritos. Este país no despierta los sentidos:
los hace fértiles. Si la luz nace en el
sol, el sol se esconde en Marruecos.
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Gargantas
y Desiertos
Explora los lugares históricos y los souks de Marruecos, disfruta del silencio del
desierto pasando la noche en la tienda de un nómada, camina por la
impresionante garganta
de Gorges, prueba ricos tahines y deliciosos
couscous, y descubre exactamente que
es un kasbah. Este es un descanso ideal de la rutina normal diaria y además, volverás
a casa conociendo mucho más sobre el
estilo de vida en el sur de Marruecos.
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Un
Viaje al Pasado
Descubra el encanto de Marruecos en este viaje de 10 días de Ker &
Downey.
Un torbellino de visitas guiadas privadas, viajes por el
desierto, trekking, visitas
a los viejos kasbahs, la destacada
cultura y la arquitectura única que se aprecia
en este país del Norte de África.
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Marruecos
Imperial
Marruecos es un país como ningún otro. Aun un reino, sus ciudades
imperiales
y la dualidad de las herencias musulmana y judía son
fascinantes. La comida
es extraordinaria y el diseño marroquí
se ha convertido en una referencia a nivel mundial. Los destellos de este viaje incluyen la
capital tranquila de Rabat con sus palacios, medinas y costa
Atlántica, Fez, la ciudad cercana de Mekenes y las ruinas Romanas
de Volubilis.
Continuaremos hacia el sur a Marrakech y la ciudad costera
de Essaouira. |